Puede tener el mejor diseño, pero si el visitante no entiende en segundos qué hace usted y por qué le conviene, se va. Escribir bien su web no requiere ser escritor, solo aplicar unos principios.
Siete principios
- Hable del cliente, no de usted. En vez de «somos líderes en soluciones», diga «reciba su sitio web listo en 3 semanas».
- Beneficios antes que características. «Correo en su propio dominio» es la característica; «sus clientes confían más en sus mensajes» es el beneficio.
- Títulos claros. Que se entienda de qué trata la página con solo leer el título.
- Frases cortas y párrafos breves. Se lee en pantalla de prisa.
- Use palabras de sus clientes, no jerga técnica.
- Una llamada a la acción por sección: «Cotice», «Escríbanos», «Vea los planes».
- Elimine el relleno. Si una frase no aporta, quítela.
Estructura de una página de servicio
- Qué ofrece y para quién.
- Qué problema resuelve.
- Cómo funciona, en pocos pasos.
- Pruebas: testimonios o casos.
- Preguntas frecuentes.
- Llamada a la acción final.
Revise antes de publicar
- Lea en voz alta: si se traba, reescriba.
- Revise ortografía y datos de contacto.
- Pida a alguien ajeno al negocio que lo lea y diga qué entendió.
Si prefiere ayuda con los textos de su sitio, escríbanos.