El phishing son correos que suplantan a un banco, un proveedor o a su propio jefe para que usted entregue claves o haga un pago. Es el ataque más común contra las pequeñas empresas porque funciona.
Señales de alerta
- Urgencia o amenaza: «su cuenta será bloqueada hoy».
- Remitente que no coincide: el nombre parece correcto, pero la dirección no.
- Enlaces sospechosos: pase el cursor sobre el enlace y mire la dirección real antes de hacer clic.
- Adjuntos inesperados: facturas o «documentos» que no solicitó.
- Cambios de datos bancarios: un «proveedor» que pide pagar a otra cuenta.
Si ya hizo clic o entregó datos
- Cambie de inmediato la contraseña de esa cuenta (y de otras donde la repitió).
- Avise a quien administre el correo en su empresa.
- Revise que no se hayan creado reglas de reenvío automático en su cuenta.
- Si hay dinero de por medio, llame al banco enseguida.
7 hábitos que protegen
- Contraseñas largas (frases de 12 o más caracteres) y distintas para cada servicio.
- Un gestor de contraseñas para no tener que recordarlas.
- Verificación en dos pasos en todo lo que la permita.
- Confirmar por teléfono cualquier cambio de datos de pago.
- No abrir adjuntos que no esperaba.
- Mantener actualizados el computador y el celular.
- Capacitar al equipo: una charla de 20 minutos evita muchos problemas.
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